quinta-feira, 21 de abril de 2022
Os relógios Perrelet no Relógios & Canetas online
Meditações - la última gota que en la clepsidra tiembla
Daba el reloj las doce… y eran doce
golpes de azada en tierra…
… ¡Mi hora! —grité— … El silencio
me respondió: —No temas;
tú no verás caer la última gota
que en la clepsidra tiembla.
Dormirás muchas horas todavía
sobre la orilla vieja,
y encontrarás una mañana pura
amarrada tu barca a otra ribera.
Antonio Machado
quarta-feira, 20 de abril de 2022
Os relógios Nomos no Relógios & canetas online
Meditações - tão só a miragem de encontrar no tempo
Sem alma nem rumo, no meio do deserto
indiferente ao mundo do aquém e do além
tão só a miragem de encontrar no tempo
caminho que a ti te leve, mesmo sem saber quem és
Paco Bandeira
terça-feira, 19 de abril de 2022
Os relógios MVMT no Relógios & Canetas online
Meditações - o tempo que se viveu
“Embora um ano tenha sempre a mesma duração, a relação entre quanto tempo dura e quanto tempo se viveu está a ficar cada vez menor. Cada ano que passa acrescenta percetivelmente menos ao total da nossa vida do que um ano quando somos crianças, então à medida que envelhecemos temos a sensação de que o tempo passa mais rápido".
A matemática Hannah Fry em entrevista à BBC
segunda-feira, 18 de abril de 2022
Os relógios L'Epée no Relógios & Canetas online
domingo, 17 de abril de 2022
Os relógios Louis Erard no Relógios & Canetas online
Meditações - o relógio e o casamento
Seja a mulher como a mão do relógio e o marido seja o relógio. Aponte ela e soe ele. Um mostre, outro resolva, que andando desta maneira temperado o relógio todos o crem, todos o tem por oráculo. Não só se concerta a si mesmo, mas faz andar aos outros concertados e, ao contrário, se se desconcerta, também aos outros.
D. Francisco Manuel de Melo, in Carta de Guia de Casados
sábado, 16 de abril de 2022
Os relógios Junghans no Relógios & Canetas online
Meditações - El reloj de la Pásion
Es la pasión de Jesús
un reloj de gracia y vida,
reloj y despertador
que a gemir y orar convida.
Oye, pues, oye sus horas
y en todas di agradecido:
¿Qué os daré, mi Jesús,
por haberme redimido?
Vuestro reloj, Jesús mío,
devoto quiero escuchar:
y en cada hora cantar
lo que por mí habéis sufrido.
Cuando a las siete os veo,
humilde los pies lavar:
¿Cómo, si no estoy muy limpio,
me atreveré a comulgar?
A las ocho instituisteis
la Cena de vuestro altar
y en ella, Señor, nos disteis
cuanto nos podíais dar.
A las nueve el gran mandato
de caridad renováis,
que habiendo amado a los tuyos
hasta el fin, Jesús, amáis.
Llegan las diez, y en el huerto
oráis al Padre, postrado;
que yo pida con acierto
haced, mi Jesús amado.
Sudando sangre, a las once,
os contemplo en agonía:
¿Cómo es posible, mi Dios,
que agonice el Alma mía?
A las doce de la noche
os prende la turba armada
y luego, en casa de Anás
recibes la bofetada.
A la una de blasfemo
e impío, Caifás os nota:
y en seguida contra Vos
la chusma vil se alborota.
A las dos, falsos testigos
acusan vuestra inocencia:
¡qué impiedad y qué descaro!
¡qué indignidad, qué insolencia!
A las tres os escarnecen
e insultan unos villanos,
que con sacrílegas manos
os dan lo que ellos merecen.
¡Qué dolor, cuando a las cuatro
os niega, cobarde, Pedro!
mas Vos, Jesús, le miráis
y él reconoce su yerro.
Las cinco son y se junta
el concilio malignante,
que dice: «Muera Jesús,
muera en la cruz al instante! »
A las seis sois presentado
ante Pilatos, el Juez;
y él os declara inocente
hasta por tercera vez.
A las siete, por Pilatos
a Herodes sois remitido,
como seductor tratado
y como loco vestido.
A las ocho, nuevamente,
preso a Pilatos volviste,
y entonces a Barrabás
pospuesto, Jesús, te viste.
A las nueve, seis verdugos
os azotan inhumanos,
y para eso a una columna
os atan de pies y manos.
A las diez, duras espinas
coronan vuestra cabeza,
espinas que en vuestras sienes
clavan con dura fiereza.
Cuando a las once os cargan
una cruz de enorme peso,
entonces veo, ¡oh mi Dios!
cuánto pesan mis excesos.
A las doce, entre ladrones,
Jesús, os veo clavado,
y se alienta mi esperanza
viendo al mundo perdonado.
Es la una y encomiendas
a Juan tu querida Madre,
y luego pides perdón
por nosotros a tu Padre.
A las dos, otra vez hablas,
sediento como Ismael,
y al punto te mortifican
con el vinagre y la hiel.
A las tres gritas y dices:
«Ya está todo concluido».
Mueres y llora tu muerte
todo el orbe estremecido.
A las cuatro, una lanzada
penetra vuestro costado,
de do salió sangre y agua
para lavar mis pecados.
A las cinco, de la cruz
os bajan hombres piadosos,
y en los brazos de tu Madre
os adoran religiosos.
A las seis, con gran piedad,
presente también María,
entierran vuestro cadáver
y ella queda en agonía.
¡Triste Madre de mi Dios,
sola, viuda y sin consuelo!,
ya que no puedo llorar,
llorad, ángeles del cielo.
EI reloj se ha concluido.
Sólo resta, pecador,
que despiertes a los golpes
y adores al Redentor.
Si me quieres contemplar
en la cruz y en el sepulcro,
en esta noche no duermas
y la gloria te aseguro.
El Reloj de la Pasión es un poema que se canta en Villanueva de las Manzanas el día de Jueves Santo, por la tarde, en la procesión que se hace desde la ermita del Santo Cristo de la Salud a la iglesia parroquial. En esta procesión se llevan las tres cruces, que habitualmente están en la ermita a la parroquia, donde permanecerán hasta después del Domingo de Resurrección. Presidirán todos los actos religiosos y serán las únicas imágenes que saldrán en las procesiones. Con esta procesión empiezan los actos procesionales de Semana Santa.
Todo el poema es una meditación sobre la Pasión de Jesús, siguiendo hora a hora cada uno de los momentos que, según la narración de los Evangelios, sufrió Jesús. En este caso abarca desde las 7 de la tarde del Jueves, con el lavatorio de los pies a sus discípulos, hasta las 6 de la tarde del Viernes, hora en que, según el poema, fue enterrado su cuerpo.
Se van presentando a la consideración de los fieles cristianos, con todo detalle, los hechos que fueron ocurriendo a lo largo del día de la Pasión: la institución de la Eucaristía con el mandamiento nuevo del Amor, la oración del huerto, el prendimiento de Jesús, su presencia ante Anás, Caifás, Herodes y Pilatos; las acusaciones de falsos testigos, las negaciones de Pedro, la coronación de espinas, la flagelación, su condenación a muerte de cruz, la crucifixión en medio de dos ladrones, las últimas palabras de Jesús en la cruz, la lanzada que le abrió el corazón, el descendimiento y, finalmente, su entierro y la soledad de María.
El «Reloj de la Pasión» es un poema que he encontrado publicado en un libro, muy deteriorado, que de manera inesperada llegó a mis manos. Lleva por título Pasionario Popular, recopilado por don Faustino Gutiérrez. En la introducción nos dice su autor: « ...se han coleccionado Vía-Crucis populares, cánticos y romances piadosos, recogidos entre el fervor religioso de la Semana Santa de los pueblos de la región castellano-leonesa». Y más adelante: «...es para que los fieles puedan seguir de cerca y meditar los profundos Misterios de la Sagrada Pasión, Muerte y Gloriosa Resurrección de Jesucristo».
El Reloj de la Pasión es un poema de autor desconocido en el que se expresan los sentimientos de toda la colectividad, con relación a la pasión y muerte de Jesús.
Se trata de un poema lírico-narrativo, en el que predomina
el uso de la 2ª persona. Podemos decir que casi todo el poema gira en torno a
un Tú, referido a Jesús aunque, a veces, aparezcan las personas 1ª, cuando se
establece algún tipo de diálogo, y 3ª, para el caso concreto de la narración.
Es una especie de desahogo efectivo del autor hablando para un público con el
que se identifica.
Vicenta Fernandez Marcos (arquivo Fernando Correia de Oliveira)
sexta-feira, 15 de abril de 2022
Os relógios Jaquet Droz no Relógios & Canetas online
Os relógios do actor Augusto Rosa
"Vê este relógio? Era um dos que o Augusto gostava mais. É antigo, inglês. Dá horas. Ele gostava muito de relógios; sou eu quem lhes dá corda. Estão espalhados pela sala, uns vinte...", enrevista à viúva de Augusto Rosa, in Ilustração Portuguesa, nº829, de 1922. (arquivo Fernando Correia de Oliveira)
Meditações - no Monte das Oliveira
Le Mont des Oliviers
I
Alors il était nuit et Jésus marchait seul,
Vêtu de blanc ainsi qu’un mort de son linceul ;
Les disciples dormaient au pied de la colline.
Parmi les oliviers qu’un vent sinistre incline
Jésus marche à grands pas en frissonnant comme eux ;
Triste jusqu’à la mort; l’oeil sombre et ténébreux,
Le front baissé, croisant les deux bras sur sa robe
Comme un voleur de nuit cachant ce qu’il dérobe ;
Connaissant les rochers mieux qu’un sentier uni,
Il s’arrête en un lieu nommé Gethsémani :
Il se courbe, à genoux, le front contre la terre,
Puis regarde le ciel en appelant : Mon Père !
– Mais le ciel reste noir, et Dieu ne répond pas.
Il se lève étonné, marche encore à grands pas,
Froissant les oliviers qui tremblent. Froide et lente
Découle de sa tête une sueur sanglante.
Il recule, il descend, il crie avec effroi :
Ne pouviez-vous prier et veiller avec moi !
Mais un sommeil de mort accable les apôtres,
Pierre à la voix du maître est sourd comme les autres.
Le fils de l’homme alors remonte lentement.
Comme un pasteur d’Egypte il cherche au firmament
Si l’Ange ne luit pas au fond de quelque étoile.
Mais un nuage en deuil s’étend comme le voile
D’une veuve et ses plis entourent le désert.
Jésus, se rappelant ce qu’il avait souffert
Depuis trente-trois ans, devint homme, et la crainte
Serra son coeur mortel d’une invincible étreinte.
Il eut froid. Vainement il appela trois fois :
MON PÈRE ! – Le vent seul répondit à sa voix..
Il tomba sur le sable assis et, dans sa peine,
Eut sur le monde et l’homme une pensée humaine.
– Et la Terre trembla, sentant la pesanteur
Du Sauveur qui tombait aux pieds du créateur.
II
Jésus disait : » Ô
Père, encor laisse-moi vivre !
Avant le dernier mot ne ferme pas mon livre !
Ne sens-tu pas le monde et tout le genre humain
Qui souffre avec ma chair et frémit dans ta main ?
C’est que la Terre a peur de rester seule et veuve,
Quand meurt celui qui dit une parole neuve ;
Et que tu n’as laissé dans son sein desséché
Tomber qu’un mot du ciel par ma bouche épanché.
Mais ce mot est si pur, et sa douceur est telle,
Qu’il a comme enivré la famille mortelle
D’une goutte de vie et de Divinité,
Lorsqu’en ouvrant les bras j’ai dit : FRATERNITE !
– Père, oh ! si j’ai rempli mon douloureux message,
Si j’ai caché le Dieu sous la face du Sage,
Du Sacrifice humain si j’ai changé le prix,
Pour l’offrande des corps recevant les esprits,
Substituant partout aux choses le Symbole,
La parole au combat, comme au trésor l’obole,
Aux flots rouges du Sang les flots vermeils du vin,
Aux membres de la chair le pain blanc sans levain ;
Si j’ai coupé les temps en deux parts, l’une esclave
Et l’autre libre ; – au nom du Passé que je lave
Par le sang de mon corps qui souffre et va finir :
Versons-en la moitié pour laver l’avenir !
Père Libérateur ! jette aujourd’hui, d’avance,
La moitié de ce Sang d’amour et d’innocence
Sur la tête de ceux qui viendront en disant :
« Il est permis pour tous de tuer l’innocent. »
Nous savons qu’il naîtra, dans le lointain des âges,
Des dominateurs durs escortés de faux Sages
Qui troubleront l’esprit de chaque nation
En donnant un faux sens à ma rédemption. –
Hélas ! je parle encor que déjà ma parole
Est tournée en poison dans chaque parabole ;
Eloigne ce calice impur et plus amer
Que le fiel, ou l’absinthe, ou les eaux de la mer.
Les verges qui viendront, la couronne d’épine,
Les clous des mains, la lance au fond de ma poitrine,
Enfin toute la croix qui se dresse et m’attend,
N’ont rien, mon Père, oh ! rien qui m’épouvante autant !
– Quand les Dieux veulent bien s’abattre sur les mondes,
Es n’y doivent laisser que des traces profondes,
Et si j’ai mis le pied sur ce globe incomplet
Dont le gémissement sans repos m’appelait,
C’était pour y laisser deux anges à ma place
De qui la race humaine aurait baisé la trace,
La Certitude heureuse et l’Espoir confiant
Qui dans le Paradis marchent en souriant.
Mais je vais la quitter, cette indigente terre,
N’ayant que soulevé ce manteau de misère
Qui l’entoure à grands plis, drap lugubre et fatal,
Que d’un bout tient le Doute et de l’autre le Mal.
Mal et Doute ! En un mot je puis les mettre en poudre ;
Vous les aviez prévus, laissez-moi vous absoudre
De les avoir permis. – C’est l’accusation
Qui pèse de partout sur la Création !
– Sur son tombeau désert faisons monter Lazare.
Du grand secret des morts qu’il ne soit plus avare
Et de ce qu’il a vu donnons-lui souvenir,
Qu’il parle. – Ce qui dure et ce qui doit finir ;
Ce qu’a mis le Seigneur au coeur de la Nature,
Ce qu’elle prend et donne à toute créature ;
Quels sont, avec le Ciel, ses muets entretiens,
Son amour ineffable et ses chastes liens ;
Comment tout s’y détruit et tout s’y renouvelle
Pourquoi ce qui s’y cache et ce qui s’y révèle ;
Si les astres des cieux tour à tour éprouvés
Sont comme celui-ci coupables et sauvés ;
Si la Terre est pour eux ou s’ils sont pour la Terre ;
Ce qu’a de vrai la fable et de clair le mystère,
D’ignorant le savoir et de faux la raison ;
Pourquoi l’âme est liée en sa faible prison ;
Et pourquoi nul sentier entre deux larges voies,
Entre l’ennui du calme et des paisibles joies
Et la rage sans fin des vagues passions,
Entre la Léthargie et les Convulsions ;
Et pourquoi pend la Mort comme une sombre épée
Attristant la Nature à tout moment frappée ;
– Si le Juste et le Bien, si l’Injuste et le Mal
Sont de vils accidents en un cercle fatal
Ou si de l’univers ils sont les deux grands pôles,
Soutenant Terre et Cieux sur leurs vastes épaules ;
Et pourquoi les Esprits du Mal sont triomphants
Des maux immérités, de la mort des enfants ;
– Et si les Nations sont des femmes guidées
Par les étoiles d’or des divines idées
Ou de folles enfants sans lampes dans la nuit,
Se heurtant et pleurant et que rien ne conduit ;
– Et si, lorsque des temps l’horloge périssable
Aura jusqu’au dernier versé ses grains de sable,
Un regard de vos yeux, un cri de votre voix,
Un soupir de mon coeur, un signe de ma croix,
Pourra faire ouvrir l’ongle aux Peines Eternelles,
Lâcher leur proie humaine et reployer leurs ailes ;
– Tout sera révélé dés que l’homme saura
De quels lieux il arrive et dans quels il ira. »
III
Ainsi le divin fils parlait au divin Père.
Il se prosterne encore, il attend, il espère,
Mais il renonce et dit : Que votre Volonté
Soit faite et non la mienne et pour l’Eternité.
Une terreur profonde, une angoisse infinie
Redoublent sa torture et sa lente agonie.
Il regarde longtemps, longtemps cherche sans voir.
Comme un marbre de deuil tout le ciel était noir.
La Terre sans clartés, sans astre et sans aurore,
Et sans clartés de l’âme ainsi qu’elle est encore,
Frémissait. – Dans le bois il entendit des pas,
Et puis il vit rôder la torche de Judas.
Le silence
S’il est vrai qu’au Jardin sacré des Ecritures,
Le Fils de l’Homme ait dit ce qu’on voit rapporté ;
Muet, aveugle et sourd au cri des créatures,
Si le Ciel nous laissa comme un monde avorté,
Le juste opposera le dédain à l’absence
Et ne répondra plus que par un froid silence
Au silence éternel de la Divinité.
Alfred de Vigny, 1854
quinta-feira, 14 de abril de 2022
Os relógios IWC no Relógios & Canetas online
Iconografia do tempo - Os Comedores de Batata
Os Comedores de Batata. Museu Van Gogh, Amesterdão. Vincent van Gogh completed the final painting at the very beginning of May 1885. Five family members are assembled around the table in their dark cottage, sharing their food under an oil lamp. It is an evening meal, with the clock in the upper-left corner at "7" (this is difficult to make out in reproductions).
Meditações - Gran semejança tiene el Relox con el buen govierno de la Republica
Juan de Borja, nas já citadas Empresas morales: Gran semejança tiene el Relox con el buen govierno de la Republica. El Relox se mueve con dos pesos; la Republica se sustenta con dos partes, que son premio, y castigo. El Relox se compone de ruedas grandes, y pequeñas; el govierno con Ministros grandes, y pequeños, que ayudan à governar al Principe. El Relox, si anda bien concertado, ha de andar à la par la muestra, y el dar las horas; en el buen govierno han de andar à la par, el dezir, y el hazer; el Relox no ha de andar trassero; el buen govierno consiste en no tardar en hazer lo que conviene, so pena de perderse todo; el Relox para ser bueno, ha de ser justo; tal ha de ser el govierno; el Relox, no ha de pararse, ni los negocios han de dexar de hazer su curso; el Relox ha de hazer las horas iguales; la desygualdad en el govierno, es su perdicion. El Relox, aunque de todo ande bien concertado, sino estuviere puesto con el Sol, no serà de provecho: De la misma manera por muy bueno, que parezca el govierno, sino seguiere al Sol de Justicia, que es nuestro Dios, y à su Ley, y mandamientos, de ningun provecho serà; pero, si le siguie remos, como à soberano Relox, para governar por èl nuestras acciones, el nos ayudarà, para que cada uno se acierte, à governar à si mismo, y à lo que estuviere à su cargo.
quarta-feira, 13 de abril de 2022
Os relógios Hublot no Relógios & Canetas online
Meditações - tudo depende apenas da ordem...
Anos 30 do século XVII. Coménio escrevia na sua Didactia Magna (1ª ed. 1657): Mas que força oculta anima o relógio? Nenhuma outra senão a força da ordem que manifestamente reina em todas as suas partes, ou seja, a força proveniente da disposição de todas as suas peças, que concorrem com o seu número, as suas dimensões e a sua ordem para tornar aquela disposição tal que cada peça tem um papel determinado e meios para o desempenhar, ou seja, a proporção exacta de cada peça com as outras, a harmonia de cada uma com as que lhe estão em relação e leis mútuas para comunicar reciprocamente a força umas às outras. Assim, tudo se passa exactamente como num corpo vivo, posto em movimento pelo próprio espírito. Se, todavia, qualquer peça se estilhaça, ou se parte, ou anda mal, ou começa a estar bamba, ou se torce, ainda que seja a rodinha mais pequena, o eixo mais pequeno, o parafuso mais pequeno, imediatamente o relógio pára ou anda mal. Deste modo se torna evidente que tudo depende apenas da ordem.
terça-feira, 12 de abril de 2022
Os relógios Hermès no Relógios & Canetas online
Há 50 anos... na Serra da Estrela, Páscoa de 1972
Elementos da turma do 7º ano, alínea E (Direito), Liceu Passos Manuel, 1970 / 72
Alguns deles, num jantar em Junho de 2016
Meditações - sujeitos ao tempo e à morte
Al tiempo, y a la muerte, estan sujetas
Todas las criaturas corporales,
Por mas fuertes que sean, o perfetas,
Tarde, o temprano, han de ser iguales:
Si las fixas estrellas, o planetas
Influyen, en las cosas temporales
Perpetua duracion, no la consiguen,
Que la muerte y el tiempo las persiguen
segunda-feira, 11 de abril de 2022
Os relógios Girard-Perregaux no Relógios & Canetas online
Meditações - all of the clocks strike
my dream about time
a woman unlike myself is running
down the long hall of a lifeless house
with too many windows which open on
a world she has no language for,
running and running until she reaches
at last the one and only door
which she pulls open to find each wall
is faced with clocks and as she watches
all of the clocks strike
NO
Lucille Clifton
domingo, 10 de abril de 2022
Os relógios Frederique Constant no Relógios & Canetas online
Meditações - El tiempo buela, sin pararse un ora
El tiempo buela, sin pararse un ora,
Aunque parezca coxo, y pereçoso
Viejo, cansado, en quien olvido mora,
Activo poco, y nada poderoso:
Otro Titon, esposo de la Aurora,
Flematico, pesado, y espacioso;
O grande engaño, o loco pensamiento,
Si en su comparacion, es tardo el viento!




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